Las creencias, los valores y los
objetivos constituyen la base del Coaching. Bou (2013), presenta de una manera muy
clara la integración de estos conceptos: “El
Coaching se centra en lo que deseas (tu objetivo) y en cómo conseguirlo, te
estimula a conocer tus valores y a vivirlos en el logro de tus objetivos y
cuestiona las creencias limitadoras a la par que refuerza las positivas
mediante tareas que proporcionan feedback”.
Considerando estas tres columnas
del Coaching, se plantean cuatro suposiciones fundamentales: “1. Cada cual tiene
los recursos que necesita o puede adquirirlos. 2. En cualquier situación cada
cual toma la mejor opción que puede. 3. El comportamiento humano está dotado de
propósito. 3. Si quieres comprender, ¡actúa!.” Bou (2013)
Los Objetivos
Son los logros que se desean
alcanzar a corto, mediano o largo plazo en cualquier aspecto de la vida, es
decir, es el fin al que se dirige una acción; es el punto de llegada. En el
contexto de estudio, es básicamente el estado o resultado deseado por el
coachee.
Para Máñez, Navarro, y Bou, (2007) esto implica dos clases de objetivos:
Objetivo-resultado:
su destino final, el lugar al que se dirige.
Objetivo-proceso:
su viaje, sus distintas paradas, cómo vas a llegar allí.
Los mismos autores especifican que los objetivos tienen que
cumplir las siguientes características:
Positivos y atractivos: describen lo que la persona quiere y no lo
que no quiere, o quiere evitar.
Específicos: deben estar dotados de la mayor concreción posible.
Realistas: que se puedan realizar, aunque sea difícil. Si una meta
no es realista, no existe ninguna esperanza, pero si no es desafiante, no hay motivación.
Cuantificables y medibles: para que se puedan evaluar regularmente.
Es importante definir de antemano las pruebas que permitirán saber su logro.
Alcanzables por uno mismo: que aunque tenga la ayuda del coach, estos
objetivos sean descritos, iniciados y mantenidos por el coachee. Para alcanzar
el objetivo es el cliente el que tiene que actuar, no otra persona. Tiene que
ser la causa de su vida, no el efecto.
Situados en el tiempo: para forzar al cerebro a ponerse en acción, ya
que la naturaleza humana tiende a dejar las cosas para mañana.
Ecológicos: que respete al mismo tiempo el equilibrio interno del
cliente y su red relacional (familia, amigos, parientes, grupos sociales,..).
Referencia:
Luzardo H., (2016). Aproximación a un modelo didáctico basado en Coaching Educativo para la Práctica Profesional Docente I de la Licenciatura en Educación Mención Básica Integral de la Universidad de Los Andes. Madrid. Trabajo fin de Máster del Instituto Internacional de Estudios Globales para el Desarrollo Humano. España-Unión Europea.

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